Sola o acompañada disfruta de tu plan de dieta

Sola o acompañada disfruta de tu plan de dieta… Todavía hay quien insiste en que hacer dieta y cuidarse es muy difícil y, sobre todo, si tienes que comer a menudo fuera de casa o si cocinas sólo para ti.

A continuación, Sola o acompañada disfruta de tu plan de dieta:

Pero nosotras venimos dispuestas a demostrarte que esto no es cierto. Tú puedes disfrutar cuidando tu alimentación en cualquier circunstancia.

Si te toca comer habitualmente sola
La típica frase «para misóla no vale la pena que me cocine nada especial, con cualquier cosa me basta» hay que borrarla del mapa.

Es precisamente en esta ocasión cuando puedes diseñar el menú que más se acerque a tus deseos y necesidades.

Si estás en casa prepárate una buena variedad de verduras a la brasa, un pescado hervido con un poquito de aceite y un yogur desnatado llenito de trozos de fruta natural.

Si lo deseas, puedes acabar con una onza de chocolate negro, que te dará un buen impulso de energía. Si tienes que comer en un bar, elige un plato cocinado a la brasa y evita las’guarnidones y el pan. De postre: cuajada, yogur, fruta natural…

Sí comes en casa de tu madre cada día

Es un lujo tener a alguien dispuesto a hacerte la comida, pero eso también puede tener sus complicaciones.

Advierte a tu madre (suegra, tía o abuela) que estás cuidándote y convéncela de que no llene tus platos hasta rebosar.

Asegúrale, por si acaso, que no vas a «coger» ninguna anemia y que con un menú ligero también te está demostrando su amor.

A veces cuesta que lo entiendan pero es la única manera de disfrutar de la comida y de su compañía, sin tener que sufrir por los kilos de más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *