Origen y Consecuencias de la Obesidad Infantil

La obesidad infantil es un problema de salud pública que en algunos países afecta a alrededor del 20% de los niños, y año con año se suman más y más niños aumentando ésta estadística. El problema con ésta tendencia es que es muy alta la probabilidad de que durante la adolescencia y vida adulta presenten problemas de sobrepeso, con lo que serán mucho más propensos a desarrollar enfermedades crónicas principalmente del corazón y diabetes, además de otras afecciones psicológicas como estrés y baja autoestima. A continuación hablaremos acerca de las causas que originan la obesidad infantil y cuáles son sus potenciales consecuencias.

Hay una gran cantidad y variedad de razones por las que los niños tienden a tener sobre-peso. Entre las causas más comunes de ésta condición tenemos el factor genético, la falta de actividad física o sedentarismo, malos hábitos alimenticios y en la mayoría de los casos, la combinación de los factores anteriores. También la falta de actividad física y los malos hábitos alimenticios se han asociado a una condición psicológica de estrés que se refleja en manías y actos reflejos que convergen en éstas acciones.

En raros casos, el exceso de peso es causado por una condición médica como es el caso de un problema hormonal. Éste tipo de problemas pueden ser detectados con pruebas de sangre específicas y un examen físico.

El origen de la obesidad infantil está generalmente en el núcleo familiar. Si bien, no todos los niños con antecedentes familiares de obesidad tendrán sobrepeso, genéticamente serán más propensos a la obesidad. Pero la genética no es el único factor importante en las familias. Los comportamientos familiares compartidos como la alimentación y buenos o malos hábitos en cuanto a la actividad física serán el factor más determinante. Así pues, los niños cuyos padres o hermanos y hermanas tienen sobrepeso, tendrán mayor riesgo en presentar ésta condición, pues a edad temprana la principal forma de aprendizaje es la imitación que estarán tomando de los malos hábitos de los demás miembros de la familia.

La dieta del niño en cantidad y calidad de alimentos y su actividad total durante el día determinan el peso de un niño. La tendencia actual es que los niños pasen mucho tiempo sin estar activos principalmente viendo televisión, jugando videojuegos o en la computadora, con un promedio de cuatro horas diarias. Ésta tendencia si bien en edades muy tempranas se origina en el núcleo familiar, es acentuada por el entorno social, pues una vez que los infantes inician el periodo escolar, socializan con otros niños entre los que se generan modas de actividades sedentarias, incrementando el tiempo diario de inactividad.

El problema de fondo con los niños obesos es el incremento significativo en el riesgo de padecer una serie de condiciones que pondrán en riesgo su salud y actuarán en detrimento de su calidad de vida durante la niñez, pero sobre todo en su vida adulta. Entre las consecuencias más comunes tenemos: tener altos niveles de colesterol; presión sanguínea alta y enfermedades cardiacas tempranas; diabetes; problemas óseos; y enfermedades de la piel tales como sarpullido por calor, infecciones por hongos, y acné.