Me ejercito y no adelgazo ¿Qué ocurre?

Ejercitarse es la mejor manera de adelgazar y en ello coinciden todos los especialistas. Sin embargo, algunas personas no logran cambiar los números de la balanza ni mejorar su apariencia, a pesar del riguroso entrenamiento. ¿Qué podría estar pasando? Una de las principales razones, es la práctica de una rutina más suave de la que realmente se amerita. Cuando la fuerza no es suficiente, el gasto energético es bajo y eso ralentiza el adelgazamiento. Esto ocurre por ejemplo, cuando solo se ejecutan sesiones de pilates, yoga, gimnasia o caminatas muy poco exigentes, aun sabiendo que la cantidad de calorías a quemar requiere métodos más dinámicos y ágiles para poder acelerar el metabolismo.

Otro factor que indudablemente influye es la nutrición. Es probable que se esté comiendo más de la cuenta y que eso impida la reducción de peso. Generalmente a quienes se inician en el ejercicio, se les despierta el apetito, pues pasan de un estilo de vida sedentario a otro más  activo, y el cuerpo comienza a exigir más alimentos. Es allí donde se necesita el apoyo de un dietista que planifique un régimen basado en los requerimientos individuales.

Dieta = menos peso

me-ejercito-y-no-adelgazoTambién hay quienes usan el entrenamiento como pretexto para incrementar las porciones de comida y abusar de los alimentos inadecuados. Son personas que se permiten caprichos como ingerir bebidas o productos con alto valor calórico, excusados en el hecho de que “ya quemaron suficientes calorías”. Con esta actitud tiran por la borda el trabajo realizado, pues casi siempre comen más de lo que supuestamente quemaron.

Por ejemplo, una hamburguesa con queso tiene aproximadamente 335 calorías, una ración de papas fritas 340 calorías y un vaso de refresco de cola 105 calorías, para un total de 780 calorías. Si el individuo pesa 75 kilos, puede gastar 300 calorías en una hora de gimnasio y 180 calorías durante una caminata ligera de 30 minutos. Con ello no compensa lo ingerido.

Aunque el ejercicio es efectivo para perder peso, si se desea adelgazar de forma considerable es necesario seguir una dieta estricta, ideada por un especialista.

Ejercicios que adelgazan

Aunque cualquier actividad física incrementa el gasto energético y es válida para adelgazar, hay algunas que son más beneficiosas. El ejercicio aeróbico, por ejemplo, es el más recomendado para eliminar los kilos extra, y además contribuye a mejorar la salud del sistema cardiovascular. Son muchos los que pueden realizarse: caminar, trotar, correr, nadar y manejar bicicleta. También se puede usar la elíptica o escaladora, practicar steps, spinning, cardiobox, bodypump o bailoterapia. Todas son otras estupendas alternativas.

El entrenamiento a escoger, así como su ritmo e intensidad, deben adaptarse a la condición física y a las características de cada quien, eso incluye la edad, peso, estilo de vida y antecedentes médicos, entre otros factores.

Por último, se debe tomar en cuenta que generalmente lo más difícil de adelgazar no es hacer dieta y ejercicios, sino mantenerse motivado. Hay que tener constancia, disciplina y paciencia. Un cuerpo esbelto no se consigue por arte de magia o con pastillas milagrosas. El organismo necesita tiempo, muchas veces meses, para adaptarse a las nuevas actividades.