La ruta hacia la salud: disminuir el consumo de Carbohidratos

La salud es un tema que preocupa a la mayoría de los adultos. En su búsqueda, se ha popularizado la dieta cómo medio de buscar una mejor salud. Gran cantidad de dietas giran en torno a la reducción del consumo de carbohidratos. Más que una dieta, esto es un hábito de alimentación. Los siguientes sencillos consejos le ayudarán a reducir su ingesta de carbohidratos en la ruta de hacia la salud.

Las bebidas azucaradas además de su poco valor nutritivo le inducirán a consumir más alimentos pues producen una sensación de hambre, con tendencia a que la forma de saciarla se componga principalmente de carbohidratos; por lo tanto, el reducir el consumo de bebidas azucaradas, reducirá su necesidad de agregar algunos carbohidratos innecesarios a su dieta diaria.

Comer más frutas y verduras sin almidón, como apio, coliflor, aguacate, calabazas, lechuga, plátano entre muchas otras es justo la consecuencia de reducir la cantidad de carbohidratos consumidos. Por lo tanto, incrementando el consumo de éstos nutritivos alimentos, provocarán que se reduzcan los carbohidratos en su alimentación.

Asegurar el consumo de suficientes proteínas es importante. Hasta el 35% de la dieta diaria puede componerse de proteínas, por lo que un consumo adecuado asegurará la saciedad para evitar comer carbohidratos de más.

La calidad siempre sobre la cantidad. Es mejor comer alimentos de calidad, en porciones moderadas que una vasta cantidad. Típicamente en un restaurante, las pastas en particular son servidas en platos repletos, y esto no significa que esto sea una porción adecuada. Una taza de pasta representa una porción adecuada en una comida balanceada. De igual manera, el arroz y las papas debieran limitarse a media taza por comida como porción estándar. Hablando específicamente de la calidad en los alimentos, lo mejor es elegir aquel realmente delicioso sobre los que no lo son, particularmente para saciar ese antojo de un postre cómo pastel, helados o chocolate, con productos superiores y en porciones limitadas.

Cambiar el color blanco en la alimentación es otro secreto útil. Lo que esto quiere decir es que alimentos como el pan blanco y el arroz blanco pueden ser reemplazados por sus homólogos integrales. Las palomitas de maíz en el cine o en casa con una buena película, pueden ser sustituidas por un paquete de frutos secos. Además, el azúcar blanco puede ser cambiado por azúcar mascabado que resulta un poco más saludable. Reducir el consumo de papas y harina blanca contribuye también en la eliminación del blanco de los alimentos. Además, siempre que sea posible, es  mejor comer los granos enteros en lugar de comerlos procesados en forma de harinas.

Todos estos cambios se deben realizar de manera paulatina. Es importante no dejar de prestar atención a cómo se siente mientras realiza ajustes en su alimentación. Seguramente encontrará que puede saciar su hambre con menos comida o que ha reducido unos cuantos kilos. Además, sentir mayor energía física y una mejor concentración mental son otros de los beneficios de reducir el consumo diario de carbohidratos.