La fruta… ¿antes o después de comer?

Son muchos los mitos que rodean a la fruta, y desde hace unos cuantos años el más extendido es el de que la fruta después de comer engorda o no se debe comer por motivos varios…

Curiosamente se empieza a hablar de efectos “negativos” de la fruta coincidiendo con el boom de las dietas hiperproteicas, en las que todo tipo de azúcares (fruta, pan, pasta, arroz…) quedan prohibidos como si de veneno se tratara. No es por ser perspicaz, pero a mi todo me parece demasiado relacionado…

La fruta ha sido elemento fundamental en la alimentación mediterránea desde que el mundo es mundo, pues las da la tierra, es barato producirlas y son una fuente importante de vitaminas, minerales y fructosa (el azúcar  natural de la fruta).

En España la iniciativa “5 al día” nos marca como objetivo el consumo de 3 raciones de fruta al día y 2 de verdura. Este objetivo es de lo más adecuado nutricionalmente, y desgraciadamente son pocos los que llegan a cumplirlo, o acaso a acercarse. Los alimentos vegetales cada vez quedan más relegados a un segundo plano, cediendo el protagonismo sobre todo a las carnes y lo que es peor, a los precocinados y productos industriales varios.

Una vez aclarado lo que todos sabíamos- que la fruta es necesaria- van los “entendidos” y nos ponen una traba más… que si fruta después de comer no, que engorda; que si la fruta después de la comida pudre la digestión… y así hasta que terminen de inventarse cosas.

La fruta se empezó a prescribir antes de las comidas con un objetivo muy simple: restar hambre para lo que venía después. Esto es, que si antes de empezar a comer me como una fruta, cuando coja el primer plato lo cogeré con menos hambre que si no me hubiera comido la fruta. Hasta ahí todo correcto, muy lógico y razonable. Pero resulta que en España tenemos una costumbre de comer algo dulce después de la comida más que arraigada, de forma que algunas personas si no toman fruta tomarán algo de chocolate para calmar la ansiedad. Quizás también coman chocolate después de la fruta, pero al menos disminuimos las probabilidades.

Con esto no quiero decir que sea obligatorio o lo más saludable tomar una fruta de postre, intento decir que no pasa nada por hacerlo, que no nos va a hacer engordar, ni se va a “estropear” la comida en el estómago (esto es lo que más gracia me hace de todo) ni nada por el estilo.

Otro opción saludable es tomar la fruta entre horas, como tentempié sano (esto ya lo hablamos en el post anterior) o incluso de cena, una buena macedonia con un yogur desnatado y a dormir, sobre todo si nos hemos portado mal con el almuerzo…

Con esto espero que se resuelva una de las dudas sobre la fruta, seguiremos resolviendo dudas como “¿la fruta engorda?” o “¿ comer sólo fruta adelgaza?” o cualquier duda que os vaya surgiendo y me preguntéis por aquí o por privado, que siempre os animáis un poco más.