La combinación perfecta: actividad física y dieta saludable

Sin duda alguna, si queremos gozar de una buena calidad de vida desde nuestra juventud hasta la vejez, debemos tener presente esta combinación que nos llevará a disfrutar cada momento de nuestras vidas en óptimas condiciones. Una dieta que nos alimente saludablemente acompañada con actividad física, seremos personas más activas y saludables.

Mejora tu calidad de vida

Para contar con buena salud es necesario alimentarse adecuadamente y al mismo tiempo mantenerse en forma con actividad física, así sea de modesta intensidad. Son fundamentales para favorecer el pleno desarrollo del organismo y mantener un buen estado de salud a largo término.

Previene la obesidad evitando el sedentarismo como consecuencia del uso excesivo de la televisión, videojuegos, etc. También previene enfermedades como la diabetes y aumenta la autoestima. Es decir, parafraseando la famosa canción Señora de las décadas: “agregas más años a tu vida, o lo que sería mejor, más vida a tus años”.

Bienestar psicológico y estado de ánimo

La activad física no es solo para que nuestro cuerpo se vea mejor, uno de sus puntos fuertes es el mejoramiento de la autoestima, contribuye a construir satisfacción y seguridad en nosotros mismos. Combinado con la buena alimentación, nos sentiremos felices con nuestro cuerpo.

Recordemos que llevar una vida sana probablemente nos traiga algunos desafíos, pero a medida que los superemos y veamos los resultados positivos en nuestra calidad de vida estaremos continuamente estimulados para continuar. De esta manera, llevaremos una rutina constante de vida sana que nos libera del stress y mejora nuestro control emotivo.

Nutrición adecuada

La calidad y cantidad de alimentos que comamos son la base de un correcto desarrollo tanto en lo físico como en lo emocional. La mala nutrición provocada por una alimentación desequilibrada está relacionada a la generación de condiciones de desórdenes o en enfermedades que pueden resultar mortales.

Una nutrición correcta junto a la actividad física, constituyen un elemento de prevención fundamental de numerosas enfermedades, controla su evolución o sencillamente evita su aparición. La relación con los alimentos es esencial, una buena alimentación contribuye a una estrategia preventiva eficaz para todas las edades: niños, jóvenes y adultos.

Más energía todos los días

Iniciar la jornada con energía nos permite estar más motivados y ser productivos todo el día, nos impulsa a afrontar los problemas con más coraje y determinación, e interactuar con el resto de las personas con más entusiasmo.

Mientras más constantes seamos con la actividad física, acostumbrarás a tu cuerpo a soportar esfuerzos mayores y por lo tanto desarrollarás una mayor capacidad energética. Tendrás a tu disposición una “marcha” adicional para aportar más energía y entusiasmo a tus quehaceres diarios y dedicarte a tus objetivos para conseguir los resultados que quieres lograr.

Para disfrutar de una vida sana, debemos tener en cuenta estos dos factores. Dedicarle tiempo a tu salud es una buena inversión, lo que hagas hoy tendrá consecuencias mañana. Por tal motivo, cuida tu actividad física y alimentación, para que en líneas generales no tengas problemas que dificulten tu desarrollo en el futuro.