Adelgazar con dieta saludable y equilibrada

Actualmente hay una clara evidencia científica de la relación que existe para adelgazar entre la dieta saludable y equilibrada. A diferencia de otros factores, como los genéticos, medioambientales y los estilos de vida, la dieta es un factor que se puede modificar, lo que la convierte en una de las herramientas más relevantes que hay para controlar la salud y para prevenir la enfermedad, y de paso, poder adelgazar sin poner en riesgo nuestra salud.

Hay una serie de medidas que pueden influir en la salud a largo y medio plazo: practicar actividad física, dejar de fumar, medidas para evitar los accidentes de tráfico y la modificación de la dieta, entre otros. Los factores que más influyen en las decisiones de los ciudadanos en relación con la alimentación son: calidad de los alimentos, precio, sabor, concepto de comida saludable y las preferencias familiares.

Criterios para adelgazar con dieta saludable y equilibrada:

– Una dieta sana debe serlo en el aspecto higiénico, que tiene efectos a corto plazo, y en el aspecto nutricional, con efectos a más largo plazo.
– Con la dieta que se sigue, la ingesta debe ser la recomendada en cuanto a energía y nutrientes, ya que la falta o exceso de alguno de ellos puede dar lugar a enfermedades o desnutrición.
– Los nutrientes que se deben consumir cada día en cantidades de gramos (proteínas, hidratos de carbono, grasas) se llaman macronutrientes. El resto (vitaminas y minerales) son necesarios en cantidades mucho menores y se denominan micronutrientes.
– La dieta debe ser palatable, es decir, bien percibida sensorialmente. Cuando se ha de elegir un alimento se suele dar más importancia al aspecto, sabor, gusto, olor o precio, que a su valor nutritivo.
– La dieta debe ser compatible con los hábitos alimenticios que se tengan, porque sino no se come. Cuando se recomienda una dieta se debe tener en cuenta la cultura alimentaria de la persona, a fin de asegurar su seguimiento.
– Debe contribuir a prevenir las enfermedades crónicas: cardiovasculares, osteoarticulares,
hepatopatías, anemia, diabetes, obesidad, …

Si una dieta tuviera en cuenta todos estos criterios, podríamos hablar de una dieta óptima.

Dieta mediterránea

Esta dieta se distingue de otros por la presencia y diversidad de los alimentos de origen vegetal, el consumo de frutas, verduras, hortalizas, cereales, pan, legumbres, frutos secos y aceite de oliva como principal grasa culinario, en sustitución de las grasas saturadas.

Todos estos alimentos contienen hidratos de carbono complejos, fibra dietética, minerales, vitaminas, etc.

* La fibra que aporta la dieta mediterránea ayuda a regular y favorecer el perfil lipídico y mejora el control de la glucemia, además del efecto beneficioso que tiene sobre el estreñimiento.

* Las legumbres son un grupo importante en esta dieta, ya que pueden tener efectos muy favorables en la glucemia, y además, tienen un gran contenido en proteína y fibra. Su aporte de hidratos de carbono complejos contribuye a equilibrar el perfil calórico de la dieta.

* El consumo frecuente de frutos secos (nueces, avellanas, almendras) puede tener una acción protectora frente a la enfermedad coronaria, debido a los efectos beneficiosos sobre los lípidos sanguíneos (efecto hipocolesterolemiante). Son una buena fuente de ácidos grasos mono- y poliinsaturados, y otros componentes: arginina, magnesio, cobre, potasio, selenio, vitamina E, fibra, etc.

* El que tiene un papel muy importante en esta dieta es el aceite de oliva, que tiene ácidos grasos monoinsaturados, con un efecto beneficioso sobre la distribución de las lipoproteínas plasmáticas, reduciendo las concentraciones de LDL colesterol y aumentando el HDL colesterol. Seguramente, el aceite de oliva también disminuye el riesgo trombogénico, la agregabilidad plaquetaria y la presión arterial. Además, también contiene tocoferoles, β-caroteno y compuestos fenólicos con acción antioxidante. Al utilizar aceite de oliva no se utiliza tanta mantequilla y margarina, o sea, no se usan
tantos ácidos grasos saturados ni tantos ácidos grasos trans (relacionados con el aumento del
colesterol total y del LDL colesterol, y con la disminución del HDL colesterol).

* El consumo de pescado también es beneficioso para la salud, ya que suministra los ácidos grasos poliinsaturados n-3, con efecto antiinflamatorio, antitrombótico, antiarrítmico, hipolipemiante y vasodilatador.

* El consumo de lácteos es muy importante para facilitar la disponibilidad de calcio en la dieta.

* La dieta mediterránea admite un consumo moderado de alcohol, sobre todo en forma de vino durante las comidas. Este consumo moderado de alcohol puede reducir la mortalidad cardiovascular, ya que eleva el HDL colesterol y disminuye el LDL, además de disminuir la agregabilidad plaquetaria y producir cambios en la coagulación y fibrinólisis.

A que esperas para adelgazar con dieta saludable y equilibrada!!!!