Desdé que edad se puede someter a un niño a una dieta para adelgazar

Si quieres saber desdé que edad se puede someter a un niño a una dieta para adelgazar, te diremos, que muchas personas se quedarán asombrados con la respuesta pues fácilmente tildarían de loco a un padre o un pediatra que si quiera insinúe sobra la posibilidad de someter a un niño a semejante tortura. Bueno, lo primero que debemos aclarar, es que cuando hablamos de “dieta”, esto no quiere decir que signifique reducir la cantidad de ingestas.

Cuando se habla de dieta, nos referimos a un régimen, de manera que hacer una dieta, pudiera significar hasta comer más cantidad y mejor calidad. De manera que cuando una persona hace una dieta para adelgazar, probablemente tenga que reducir o eliminar la ingesta de algunos alimentos, pero quizás, tenga que comer mucho más de alimentos que antes no comía.

Entonces tenemos con que sí es posible que a un niño de corta edad, se le someta a una dieta, inclusive desde el mismo momento en que nace, si es el caso que el bebé nace con sobrepeso. Un sobre peso para un bebé pudiera ser hasta más dañino que el hecho de estar por debajo del peso normal. Debemos recordar que el organismo que se encuentra con sobre peso está sometiendo a sus órganos a trabajar de manera forzada.

¿Cuál sería la dieta apropiada para un bebé recién nacido?

Si un bebé nace con sobre peso, no queda otra alternativa, sino someterlo a una dieta para que pierda los gramos que tenga demás, si por lástima o por temor de retirarle algunas tomas de lechee, no hacemos caso a las sugerencias del neo pediatra, estaríamos haciéndole un gran daño. Ahora bien pero, cuál sería la dieta apropiada para un bebé recién nacido.

En primer lugar como se supone que un bebé recién nacido, solo tiene por toda alimentación la lactancia materna, su régimen alimenticio tendría que ser el mismo, solo que se reduciría la cantidad de veces que se le ofrezca el pecho. Hay algunos que nacen ya siendo glotones, y éste mal hábito, lo trae desde que estaba en el vientre de su madre.

¿Cada cuánto tiempo hay que alimentar al bebé recién nacido?

Muchas madres creyendo que sus pequeños lactantes no se están alimentando suficiente, le ofrecen el pecho constantemente, y no se dan cuenta que con esto lo que consiguen, es que ellos no puedan asimilar esas cantidades tan grandes de leche, y termines atragantándoles, produciéndoles desde un simple buche, hasta una diarrea. Para saber cada cuánto tiempo hay que alimentar al bebé recién nacido, te diremos que desde que el niño nace, hasta los dos primeros meses de vida, no debes dejar de darle el pecho.

Es imposible pensar que el bebé recién nacido, va a estar comiendo las veinticuatro horas, pues hay que tomar en cuenta que los niños recién nacidos duermen muchísimo, de manera, que mientras esté dormido, no estará succionando aunque esté pegado del pecho de su madre. De todas formas, la madre debe tratar de habituarlo a que cuando esté dormido, esté en su cana, de ésta forma la madre también puede descansar o hacer sus tareas del hogar.

Tomando en cuenta que el estómago del recién nacido, es más o menos del tamaño de una pera, debemos ser cuidadosos de no sobre alimentarlos para que su pequeño estómago no se ensanche innecesariamente causándolo dolor de barriga como es lógico.

Sin embargo, es normal que un recién nacido demande el pecho hasta cada dos horas recuerden que ellos se encuentran en un periodo de adaptación, y pueden sentirse inseguros si no se sienten cerca de la madre, aunque no estén lactando.

Es aconsejable cambiar la lactancia materna por un biberón

De ninguna manera, la lactancia materna es la perfecta para el bebé y jamás se podrá sustituir satisfactoriamente por un biberón. De manera que nunca es aconsejable cambiar la lactancia materna por un biberón, no obstante algunas veces, es preciso optar por esta alternativa cuando el bebé rechaza el pecho de la madre, o cuando la madre se encuentra indispuesta para seguir amamantando a su hijo.

En algunos casos, como cuando la madre fallece, o padece de alguna enfermedad de transmisión por vía de la lactancia, es necesario tomar la alternativa del biberón, en estos casos, hay que recurrir a fórmulas lácteas que se parezcan a la leche materna, aunque jamás será lo mismo. Con estas leches de pote, es que los niños, tienden a engordar demasiado, y tener que someterse a una dieta para evitar posibles daños.