Chocolate: Una delicia Prehispánica

Definitivamente el chocolate es una golosina deliciosa. Pero resulta interesante detenernos a conocer un poco más acerca de sus orígenes y los usos y costumbres que .históricamente se han asociado a su consumo, inclusive propiedades curativas para un gran abanico de enfermedades. A continuación expondremos tres puntos con datos interesantes acerca del chocolate que seguramente te darán un pretexto más para disfrutar de ésta delicia prehispánica.

La reputación del chocolate como afrodisiaco data precisamente de la época prehispánica. Se dice que el gobernante azteca Moctezuma solía beber un brebaje a base de chocolate antes de visitar a sus mujeres. Además, y justamente por ésta reputación como afrodisiaco, a las monjas se les prohibía su consumo, pues sus votos les prohibían cualquier tipo de placer y en particular aquellos que las condujeran a la lujuria. Finalmente, en Francia, supuestamente era usado por los médicos como tratamiento para padecimientos de corazón roto. Recientes estudios en torno al chocolate han esclarecido sus propiedades amorosas, pues contiene ciertos químicos que estimulan el cerebro para producir opioides que producen un estímulo natural para hacerte sentir feliz, con un efecto similar al del enamoramiento.

Pero no solamente en la alcoba y el corazón se reconocen sus efectos. Tanto los mayas como los mismos aztecas creían que el chocolate tenía todo tipo de poderes curativos, y lo utilizaban para tratar sobre todo fiebres y convulsiones, además de algunas infecciones de la piel. Poco tiempo después, cuando el chocolate se abrió camino hacia Europa durante los años 1600, algunos médicos lo usaban como parte del tratamiento de enfermedades como úlceras y tiña. Por el contrario, en éste mismo periodo está documentado que se le consideraba la causa de enfermedades no precisadas y vicios, particularmente la embriaguez.

Además de su apreciación como auxiliar en tratamientos médicos, en las culturas prehispánicas también era utilizado para importantes eventos religiosos y otras ceremonias de la clase gobernante. Además, los aztecas en particular utilizaban los granos de cacao como moneda para el pago de impuestos y tributos de los pueblos subyugados, lo que resultaba conveniente dado que en sus territorios el clima no era propicio para hacer crecer cacao por su clima seco.

Existe una gran variedad de tipos de chocolate, desde el chocolate obscuro hasta el chocolate blanco; y si bien no resulta tan nutritivo como muchas verduras en especial por su alto contenido de grasa y azúcar, la apuesta más saludable es en definitiva el chocolate obscuro, pues es éste el menos procesado. Por tal motivo, tiene flavonoides con más antioxidantes, que resultan benéficos para la salud, pudiendo ayudar a disminuir la presión arterial y el colesterol. Cuanto mayor sea el porcentaje de cacao, por lo general el chocolate contiene mayor cantidad de flavonoides.

Pero el exceso, incluso en el chocolate obscuro puede resultar contraproducente, y en definitiva no aportará ninguna mejora a la salud. Una porción por día es suficiente, y con esto se maximizarán sus beneficios, incluso en casos de mal de amores y corazón roto.

Autor: Vasti Herrera