Alimentación balanceada y saludable durante la lactancia materna

La leche materna es la mejor alimentación que puede recibir un bebé para cubrir todas sus necesidades y garantizar un crecimiento sano. Sin embargo, durante el período de lactancia materna es necesario que la madre lleve una alimentación balanceada, para garantizar una buena cantidad y calidad en producción de leche materna.

Realmente, una alimentación balanceada para una madre amamantando no requiere grandes limitaciones, pues hay una amplia variedad de alimentos con un alto contenido de nutrientes y vitaminas para mantenerse saludable, y reponer las energías necesarias para cumplir las labores diarias del cuidado del bebé.

Aunque muchas madres que amamantan manifiestan un incremento del apetito, esto es muy normal, ya que la producción de leche materna supone un esfuerzo adicional para su cuerpo. Por ello es recomendable aumentar la frecuencia de las comidas pero en menor cantidad, para mantener los niveles de energía.

Recomendaciones para una alimentación balanceada y saludable
• Variedad de alimentos saludables:
Programa una alimentación balanceada, que incluya el consumo de granos, cereales, frutas y vegetales frescos, que son una excelente fuente de nutrientes y energía para la madre, mezclando de forma adecuada con alimentos ricos en proteínas, carbohidratos, calcio, hierro y una cantidad justa de grasas.
• Consumir abundante agua y restringir la cafeína
Consume 2 litros y medio de agua diariamente. La lactancia suele darle mucha sed a la madre, saciando esta necesidad con la mayor cantidad de agua que pueda consumir.
En relación al café, sabemos de muchas madres aficionadas al café, en especial en las mañanas. Es necesario que limites su consumo, en vista que la cafeína puede pasar a la leche materna y ser consumida por el bebé, lo cual implicaría dificultades para evacuarla.
De acuerdo a la recomendación de expertos, el consumo de cafeína para madres en lactancia no puede exceder los 300 mg, esta recomendación incluye además del café, otras bebidas que incluyen cafeína como los refrescos, tés, chocolate y bebidas energéticas.
• Meriendas:
Se pueden hacer meriendas entre comidas con algunos antojos como bebidas lácteas, yogurt, frutas, frutos secos, cereales con leche, avena y semillas.
• Consumo de Lácteos:
La lactancia supone una desgaste del 3 al 7% del calcio óseo, que se va recuperando de forma natural y progresiva a partir los de los 6 meses. En este sentido, es recomendable la ingesta de lácteos y alimentos ricos en calcio. Los expertos sugieren una cantidad diaria de 1000 mg.
• Vitaminas, Hierro y Acido Fólico:
La lactancia materna incrementa las necesidades de vitaminas, hierro y acido fólico para el bienestar de la madre y la calidad y cantidad de la leche materna que consume el bebé para su sano crecimiento.
Para esto, es necesario adoptar una alimentación balanceada que suministre a su organismo las dosis adecuadas de estos nutrientes.
Los vegetales de hoja verde como la espinaca y el brócoli, son fuentes de acido fólico natural. Además, en el consumo de carne de res, pescado, pollo, cereales y vegetales de hojas verdes se pueden adquirir y restablecer los niveles de hierro necesario para el cuerpo.
Las frutas muy recomendadas para las meriendas y jugos son: la naranja, fresa, melón, piña, mango y toronja, las cuales tienen un alto contenido en Vitamina C y la espinaca, calabaza, brócoli, col, y zanahorias fuentes extraordinarias de vitamina A.

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