Adelgaza con la dieta de la manzana

En esos momentos en los que se necesita perder kilos y adelgazar rápidamente, la dieta de la manzana podría funcionar. Tiene sus riesgos, como la mayoría de las dietas exprés, pero con cautela y sentido común, se puede intentar seguir una versión de ella que ayude a adelgazar, sin dañar la salud.

En estas fechas, cuando la preocupación de muchos es lucir esbeltos y delgados para la Navidad, salen a relucir diversas variantes de este plan nutricional que van desde la más sencilla, que consiste es incluir manzanas en un menú libre de grasas y carbohidratos, hasta la más arriesgada y menos recomendada, que insta a sustituir las tres comidas por un par de unidades de la fruta.

Opciones hay por doquier, pero no todas deben considerarse como una alternativa valedera. Ciertamente la manzana es un alimento beneficioso puesto que hidrata la piel, disminuye la acumulación de líquidos, controla la presión arterial, limpia la sangre, libera toxinas, incrementa la energía, regula los niveles de colesterol y glicemia, mejora la diarrea y evita las contracturas musculares, pero cuando se piensa en ella como un complemento de la dieta, hay que tener sumo cuidado.

Entre lo bueno y lo malo

adelgaza-con-la-dieta-de-la-manzanaEl consumo de manzana aumenta la sensación de saciedad, un factor elemental para acelerar el proceso de adelgazamiento. Además, su composición de fibra previene el estreñimiento, lo cual es indispensable para el control de peso. Sin embargo, asumir un régimen dietético basado únicamente en la ingesta de esta fruta, estaría limitando el aporte de minerales que el organismo requiere para su funcionamiento.

Por otro lado, exceder la dosis de manzanas podría elevar considerablemente el nivel de azúcar, que se acumularía en el cuerpo para compensar la falta de energía proveniente de otros alimentos. Si se aplica por más de tres días, incluso se afectaría el ritmo metabólico y se conduciría al organismo a una pérdida de líquidos y de masa muscular, que sería contraproducente. La persona luciría más flaca, pero no perdería grasa que es lo que realmente se amerita para un óptimo adelgazamiento.

Dicho todo esto, parecieran ser más los aspectos negativos que los positivos, pero como se dijo anteriormente, pueden adaptarse cambios para garantizar buenos resultados, sin perturbar la salud. La primera recomendación para triunfar con la dieta de la manzana, es no extenderla por más de tres días. Después de eso, lo conveniente es mantener una abundante hidratación e idear platillos que permitan balancear la dieta para lograr una bonita figura. Siguiendo estos parámetros, una buena interpretación de la dieta de la manzana puede ser:

Primer día:

Desayuno, almuerzo y cena con manzanas. Quienes no puedan soportarlo, pueden optar por añadir ensaladas, pollo a la plancha o jamón de pavo en el almuerzo.

Segundo día:

Desayuno: Manzanas en la cantidad que se desee.

Almuerzo: Dos lonjas de queso blanco bajo en grasa, ensalada verde con atún o pollo desgrasado, sin salsas, solo sal, pimienta y limón. De postre, una manzana.

Cena: Manzanas.

Tercer día:

Desayuno: Pan integral, jamón, manzana.

Almuerzo: Pescado a la plancha, carne magra o pollo a la parrilla, ensalada verde,  manzana.

Cena: Manzanas.

Nota: Para las meriendas, se puede tomar una taza de té verde, tanto en la mañana como en la tarde para acelerar el metabolismo. El agua no puede faltar.