Adelgaza con el desayuno

Decir que el desayuno es la comida más importante del día puede resultar trillado, pero en el tema de nutrición es una de las frases más certeras que existe, y no se puede desestimar por más repetida que parezca. Un buen desayuno mejora la actividad mental, activa el metabolismo, incrementa el rendimiento físico, previene la hipoglucemia, favorece el estado de ánimo, pero sobre todo adelgaza, puesto que disminuye la ansiedad y reduce el porcentaje de grasa corporal.

Hasta el día de hoy, pese a tantas investigaciones, hay personas que creen que obviando el desayuno se potencia la pérdida de peso, pero nada más incierto que eso. Asociar el adelgazamiento con la supresión de comidas es un error colosal, especialmente si se trata del desayuno. Tras el sueño, el cuerpo necesita recibir vitaminas, minerales, fibra y otros componentes esenciales para recuperar el estado nutricional. Lácteos, cereales integrales, frutas y proteínas, son varias de las opciones a incluir en el menú para lograr un desayuno equilibrado que favorezca la salud y la reducción de kilos.

Hay reglas para poder adelgazar

Si el objetivo es adelgazar, no todos los desayunos van a funcionar. En lugar de harinas, grasas, azúcares y bollería, por ejemplo, conviene seleccionar frambuesas, avena, huevos, yogur descremado, verduras y té verde, por mencionar algunos productos saludables.

adelgaza-con-el-desayunoPara los especialistas, el horario también importa. Al parecer, se debe desayunar 60 minutos después de haber despertado para que se inicie el proceso de metabolización de las grasas en energía. Esa primera ingesta del día, será la que establezca la efectividad con la que el organismo quemará las grasas de los alimentos consumidos en las meriendas, almuerzo y cena.

Dada su importancia para promover el sano adelgazamiento, hay nutricionistas que sugieren diseñar el menú del desayuno basándose en cinco reglas esenciales:

  • Incorporar al menos ocho gramos de fibra para mantener la sensación de saciedad hasta la hora de la comida.
  • Evitar los carbohidratos refinados.
  • No agregar azúcar.
  • Aumentar la presencia de proteínas como huevos, carnes magras, jamón cocido o pollo.
  • No sobrepasar las 350 calorías. Esto equivale, por ejemplo, a una taza de café con leche descremada, dos huevos y 75 gramos de jamón.

Desayunos para bajar de peso

Un desayuno que esté compuesto por un lácteo desengrasado, un cereal y una fruta puede ser apropiado, pero existen muchas otras alternativas que adelgazan mientras seducen el paladar. Entre las más funcionales para la pérdida de peso se encuentran las siguientes:

Opción 1:

  • Leche descremada (1 taza)
  • Zumo de naranja (1 vaso)
  • Pan integral con mantequilla de maní (2 rebanadas)
  • Una fruta de temporada

Opción 2

  • Huevo cocido (2 unidades)
  • Yogurt desnatado
  • 1 kiwi
  • 1 barra de energizante integral

Opción 4

  • Sándwich de jamón de pavo, tomate y espárragos.
  • Batido de bayas
  • Café sin azúcar (1 taza)

 Opción 5

  • Tortilla con pimentón, espárrago, champiñones y lentejas.
  • Jugo de zanahoria con naranjas (1 vaso)
  • Manzana verde (1 unidad)